Martina (28 años) dejó la ciudad para vivir en un caserío del siglo XVIII tras sufrir una depresión: "Si haces las cosas por una necesidad del alma y no para satisfacer el ego, entonces el universo te responde"
La mujer explica cómo decidió contratar una hipoteca siendo tan joven: "Tuve que detenerme y desactivar esa ansiedad de decir: 'Estoy decidiendo los próximos años de mi vida'"...
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