Jennifer (43 años) dejó por amor un despacho de abogados en Barcelona para ser profesora de pilates por los pueblos: "Una de las cosas que más me gustan es la calidad de vida con los niños"
La vida de la barcelonesa en una pequeña localidad rural de Toledo "ha dado un giro total": "Me he hecho al pueblo como si viviera aquí de toda la vida"...
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