Robles hunde a Sánchez con un gesto y los socios le rematan: sus mentiras al descubierto
No hizo falta un discurso. Bastó un gesto. Mientras Pedro Sánchez cerraba en el Congreso una hora y media de relato defensivo —ni el CNI, ni la Policía ni la Guardia Civil avisaron de la entrada masiva del 30 de julio—, su ministra de Defensa se quedó sentada. No aplaudió. Ajustó el pelo y miró a ot...
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