La sed petrolera de un imperio no puede imponerse a las ansias de paz de un pueblo y una región

La sed petrolera de un imperio no puede imponerse a las ansias de paz de un pueblo y una región

América Latina, el Caribe y el mundo constatan ahora mismo, al precio más alto, el valor de las denuncias previas de varios gobiernos y pueblos sobre la voracidad del Norte, hoy más revuelto y brutal que en los tiempos de Martí...

Redirecting to full article...