La Feria no nos podía faltar
No hay mejor sensación para un lector voraz que regresar a casa con una buena cantidad de libros. Aun cuando eso incremente la lista de textos pendientes –que parece no terminar nunca– y reduzca el espacio para almacenarlos. Ahí entra en juego el decidir cuáles se quedan y cuáles no, aunque nos duel...
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