Cambiar una luz blanca puede hacer que una habitación parezca más fría o caliente: el efecto alcanza 0,7 grados sin tocar el termostato
Un estudio ha descubierto que pequeñas diferencias invisibles dentro de una luz blanca pueden cambiar cómo sentimos la temperatura de una habitación, hasta el punto de tolerar unos 0,7 ºC más o menos sin tocar el termostato...
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