Una conductora de Uber de 52 años recoge a un anciano de 88 con demencia y acepta una reducción salarial del 50% para convertirse en su cuidadora

Una conductora de Uber de 52 años recoge a un anciano de 88 con demencia y acepta una reducción salarial del 50% para convertirse en su cuidadora

Una historia que comenzó con un trayecto de cinco minutos acabó creando un vínculo inesperado: la conductora empezó a acompañar al anciano a sus recados y, cuando su salud empeoró, decidió dejar su empleo para cuidar de él a tiempo completo...

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