La psicología coincide: quienes se quedan dormidos en el sofá no solo están cansados, también buscan desconectar y refugiarse emocionalmente
Dormirse en el sillón refleja estrés acumulado, dificultad para relajarse y una tendencia a evitar la soledad del dormitorio, según expertos de Cambridge y la Sociedad Española de Sueño...
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