Un cuarto, diez aspirantes, constantes ruidos y sin apagar la luz: así es Gran Hermano Brasil, más propio de una tortura que de un concurso
El contexto La prueba se llama El Cuarto Blanco y en él hay diez aspirantes que deben convivir hasta rendirse. No pueden dormir, y apenas comen y beben. Tampoco pueden descansar por la ausencia de camas y el constante ruido. Las claves: Del total, solo pueden quedar dos, que serán los que entren a l...
Redirecting to full article...