La vida es juego: un relato de Irene Vallejo
Empollona. Repelente. Lista. Todo, incluso los halagos, puede arrojarse como insulto. A la defensiva, te acostumbraste a ocultar cuánto te apasiona aprender. Era mejor esconderte, revestir tu interés de un disfraz utilitario: si consigo sobresalientes me comprarán una bicicleta, me llevarán de viaje...
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