Antes de rechazar, hay que discutir
Hay discusiones en Chile que se vuelven cansadoras, no porque no importen, sino porque muchas veces ni siquiera alcanzan a ser verdaderas discusiones. Parten con un tema serio y terminan reducidas a una frase para la galería, una cuña o un posteo; mucho ruido y poca profundidad. Eso está ocurriendo...
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