Hitler y Franco, esos pintores

Hitler y Franco, esos pintores

Hubo un tiempo en el que Hitler albergó esperanzas de convertirse en un afamado pintor. Con 18 años se mudó de Linz a Viena y paseó su cuerpo delgado y cetrino por las calles que pisaron Freud, Gustav Mahler y Egon Schiele, a menudo durmiendo en un precario albergue para personas sin hogar o bajo un...

Redirecting to full article...