La ebriedad del poder
Está la cerveza, que tiene cuatro o cinco grados. Está el vino, que tiene trece o catorce. Están las bebidas destiladas como el ron, el whisky o el coñac, que pueden tener más de cuarenta o cincuenta. Y después está el poder. Los gobernantes viven rodeados a todas horas por personas dispuestas a co...
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