“Mis fotos son una especie de terapia colectiva”
Tengo 59, creo que me quedan unos veinte años haciendo mis trabajos. Soy neoyorkino. Mi mujer, diseñadora gráfica, vive en un pueblecito junto al río Hudson. Tenemos dos hijas. Defiendo los derechos humanos, en especial los del colectivo LGTBIQA+; también con mi arte. Creo en la euforia colectiva. (...
Redirecting to full article...