Mirada final. La luz y la obscuridad de las palabras

Mirada final. La luz y la obscuridad de las palabras

Nunca olvidaré su sonrisa, su gran risa de bondad y comprensión, cuando me propuso visitar y estudiar a otros dos filósofos alemanes, y yo elegí a sus dos grandes adversarios en esa época, Spaemann y Tugendhat. Era un hombre bueno...

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