‘No me gustan los niños’: la discriminación permitida
Nadie tiene derecho a volar en un avión sin bebés, ir a un restaurante sin niños o estar en un espacio público en el que no se escuchen llantos o gritos infantiles. Las infancias no son una inconveniencia y tratarlas como tales puede empujar una narrativa que fomente los crímenes que reprobamos...
Redirecting to full article...