Antes de que una ilegalidad llegue a la calle, casi siempre pasó por un escritorio

Antes de que una ilegalidad llegue a la calle, casi siempre pasó por un escritorio

Los caudillos con aires autoritarios no pueden lograr su cometido en soledad. Necesitan asesores que encuentren la rendija, abogados que disfracen la arbitrariedad, administradores que ejecuten sin preguntar...

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