La paradoja de un país privilegiado e inconsciente de su privilegio

La paradoja de un país privilegiado e inconsciente de su privilegio

Si un oficial agrede a alguien, los tribunales tendrían que asumir que el ciudadano –usted, yo o cualquiera– es el culpable de su propia agresión. Y hay gente apoyando en redes sociales semejante disparate...

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