El gobierno saliente, el arte de la evasión y la dictadura de las respuestas
Cuando una persona se identifica fuertemente con sus ideas, cualquier crítica se vive como un ataque personal. La defensa del argumento deja de ser racional y pasa a ser emocional. De ahí que el discurso se blinde: no para proteger la verdad, sino para proteger al sujeto que la enuncia...
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