¿Quién querría tener un millón de amigos? ¿Para qué tantos?
Un día, sin proponérselo, un amigo muy sabio me dio una pista: los amigos te invitan a su casa. Cuán cierto. No puedo imaginarme una relación de amistad suficientemente estrecha con alguien cuya casa no conozco...
Redirecting to full article...