Las 50 sombras de Ábalos

Las 50 sombras de Ábalos

Lo de Aldama no ha sido una declaración judicial, ha sido un exorcismo, o una catarsis de pelirroja despechada con memoria de elefante y gestión del rencor deficiente, todo muy en clave Sam Peckinpah. Aldama ha demostrado que, si tiene que aficionarse a las humedades de Soto del Real, se lleva por d...

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