Viajar, el último pecado en el catecismo progre

No soy muy de vacaciones, pero menos aplaudo a los nuevos beatos del puritanismo ecológico. Me irritan las distintas formas de castración social (detrás de la superioridad moral siempre hay un cínico o un imbécil), una de las más ridículas nos amonesta hoy si viajamos, eso sí, lo hace desde un despa...