A Zapatero le gusta el oro

A Zapatero le gusta el oro

Le gusta más que a un sociata un bolígrafo. Hay una eterna atracción socialista por el oro ajeno. No es un capricho, es tradición. En 1936, el Gobierno republicano —con Largo Caballero al frente y Negrín manejando las finanzas— decidió que las 510 toneladas de reservas del Banco de España estarían m...

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