¡Adelante torquemadas!

¡Adelante torquemadas!

De una actuación fea y nada edificante, que es sin ninguna excusa reprochable, pasamos a una reacción exagerada en los motivos, sobreactuada en los aspavientos y sectaria en su discriminación. Como nos pasa tantas veces, parece que estamos deseando encontrar un motivo para condenar y cancelar a los...

Redirecting to full article...