Eichmann, Maduro y el mito del derecho internacional
«Era un hombrecito suave y pequeño, algo patético y normal, no tenía la apariencia de haber matado a millones de los nuestros». Así lo describieron sus captores. Tenía 54 años. Había entrado en Argentina con nombre falso, procedente de su Europa natal, con un pasaporte humanitario de la Cruz Roja, e...
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