Ester, Carmen y el doble rasero

Ester, Carmen y el doble rasero

La casita de Bad Bunny ha servido para confirmar que en España el privilegio sólo molesta según quién lo disfrute. Uno entra allí a bailar dos canciones y sale convertido en examen de selectividad moral. Le ha pasado a Ester Expósito, a quien una parte de las redes miró como si hubiera cometido alta...

Redirecting to full article...