Sánchez, rehén de Marruecos, vende España
Hay países que construyen su prestigio sobre la fortaleza de sus instituciones. Otros lo hacen sobre la solidez de sus fronteras. Y luego está España, capaz de desplegar un ejército de inspectores para comprobar si una terraza invade veinte centímetros de acera y si fuman los turistas o no, mientras...
Redirecting to full article...