Estados Unidos ha disparado una ojiva hipersónica de tamaño real desde un enorme cañón en Arizona para recrear los últimos segundos antes del impacto, reutilizando una tecnología vinculada a un supercañón de 1.600 kilómetros que terminó siendo cancelado

Estados Unidos ha disparado una ojiva hipersónica de tamaño real desde un enorme cañón en Arizona para recrear los últimos segundos antes del impacto, reutilizando una tecnología vinculada a un supercañón de 1.600 kilómetros que terminó siendo cancelado

El experimento busca estudiar los efectos de la fase terminal sin tener que realizar en cada ocasión el costoso lanzamiento de un misil hipersónico completo. Estados Unidos sacó del “cementerio” de Arizona un bombardero B-1B retirado en 2021 y, tras casi dos años de trabajo, más de 200 especialistas...

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