No olvido aquellos dedos gordezuelos,…

No olvido aquellos dedos gordezuelos,…

NO OLVIDO AQUELLOS DEDOS GORDEZUELOS, AMARILLENTOS, POR LA NICOTINA A Jesús (aunque yo, al menos, lo empecé a llamar así, por su nombre de pila, o sea, a tutear, casi tres décadas después de haberlo conocido, cuando me apetecía ponerme en contacto telefónico con él, porque en el seminario menor nava...

Redirecting to full article...