El mandamiento undécimo desoyen
EL MANDAMIENTO UNDÉCIMO DESOYEN QUIENES NO HAN SIDO CORREGIDOS NUNCA “Se puede enderezar la rama tierna, verde, de un árbol o arbusto, ya que, por ser joven, es aún flexible, aunque no lo sea tanto como un junco; ahora bien, conforme va creciendo, envejeciendo, la madera de la tal se vuelve más dura...
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