La cantidad de cosas de Ester Muñoz
Le mandaron a Margarita Robles a que haga el ridículo con ella, como lo hubiera hecho cualquier otro ministro, y la buena mujer -es un modo de hablar- lo hizo, porque es su papel. Un día se le acabará, y entonces veremos como acaba. Un lugar muy adecuado sería la cárcel, al que ella ha mandado a uno...
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