[ 137 ] Y no paro de acordarme niña de coco y de huevo.

[ 137 ] Y no paro de acordarme niña de coco y de huevo.

[ 137 ] Y no paro de acordarme niña de coco y de huevo. ¿Acordarme? ¡Ay! ¡Qué digo! Es una condena larga Estás viva en mi café, en mi siesta y en mi ducha. Porque allí abriste el grifo sin ninguna pena en banda como quien abre compuertas de una esclusa pasajera. Cepillo arriba y abajo, y mirada al i...

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