Israel de la Rosa: «La bella y la momia»
P ara que este artefacto literario funcione, esta suerte de irreverente crítica social —trazada, una vez más, sin ningún talento—, debemos asumir necesariamente unas reglas sencillas: identificaremos a la bella como a una dama de entre veinte y veinticinco años, treinta a lo sumo, y a la momia como...
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