El Rey, indignado por la invasión en Ceuta, exige al Gobierno Sánchez que se ponga las pilas y evite que semejante vergüenza se repita
Felipe VI, tradicionalmente tibio, conciliador y sonriente con el Gobierno Frankenstein y el mundillo progre, endurece el tono y parece pedir cuentas y tocar la campana de alarma...
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