No me gusta mi frente
En la pantalla aparece una jovencísima Kylie Minogue, apenas una niña con su carita inmaculada, que llega a Londres directa de Australia dispuesta a triunfar como cantante de pop. Es 1987 y Kylie tiene 19 años pero aún no sabe que va a lanzar I Should be Lucky y lo va a petar tanto que se va a conve...
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