El mejor torero, el rey
Teníamos que haber visto venir que, al abdicar en favor de su hijo Felipe, Juan Carlos renunciaba a la corona, sí, pero no al juancarlismo. No puede renunciar uno al juancarlismo, menos aún si uno es el epicentro personal del movimiento, un movimiento sísmico la mar de largo que empezó allá a finale...
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