Miren no es tonta diga lo que diga su madre
Pongamos que se llama Miren. Tendrá dos añitos. Son las diez de la mañana y no está en el cole. Está paseando con una mujer adulta a la que llama ama. Miren va vestida como una princesita: lleva una falda, leotardos, zapatitos de charol. Lleva también un jersey de punto, de esos que pican; y una cam...
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