Odia tu cuerpo hasta que lo quieras
Nunca he odiado tanto mi cuerpo como en la época en la que había perdido cuarenta kilos, hacía crossfit y se me marcaban los abdominales. Bueno, solo los de arriba. Llevaba un par de años haciendo todo eso que se supone que tiene que hacer una persona gorda: comer apenas, machacarse hasta la extenua...
Redirecting to full article...