La asombrosa sentencia de Medina y Luceño
Según la prensa del corazón -que es la que se ocupa de estos asuntos- a Luis Medina Abascal no se le conoce más actividad en los últimos años que la de ser novio de una aristócrata y pasear al perrito, un perrito salchicha de pura raza. No se entiende cómo las firmas de alta costura, las grandes mar...
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