Lo extraordinario de la tormenta
El lugar es magnífico, porque no ofrece nada. Nada de nada. Ni piscina, ni mar, ni bares o restaurantes, ni tiendas o “experiencias” de ningún tipo, ni bonitas estampas medievales a las que llegar dando un corto paseo. Es sólo una casa de piedra con más de mil años de historia, pero historia currada...
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