Federico, la has vuelto a liar
Tuve un novio que me ponía baladas de heavy metal y me leía poemas de Federico. No es que yo fuera muy amiga de las baladas, lo mío era -y sigue siendo- el rock y el ruido, las guitarras estruendosas y sobre todo los quejidos y lamentos del grunge. Pero ponía cara de boba enamorada, un poco porque l...
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