No hay que jugar con Miguel Ángel Rodríguez
Lo malo de jugar contra cortesanos y guardeses es que ellos lo hacen con las cartas marcadas. Lo entiende rápido Julián Sorel, provinciano protagonista de Rojo y negro que, en sus andaduras “parribistas” rumbo a la cúspide de la Francia postnapoleónica, se ve currando de escriba para un marques pari...
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