Un hidalgo de teta y bragueta
Apenas dos meses y medio llevaba viuda María Cristina de Borbón cuando le echó el ojo a uno de sus guardaespaldas. Se lo llevó a su recién adquirida finca de "Quitapesares", pegadita al Real Sitio de la Granja de San Ildefonso, en Segovia, y le dijo "Fernando, tú vas a ser para mí. Pero no para un r...
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