Algún hombre bueno
En la primera presentación de ‘Marcelino’, en la librería Ramón Llull de València, acabaron todos los asistentes, y la propia autora, bailando agarrados. Fueron pasodobles. Puede parecer algo anacrónico, en estas épocas en que los jóvenes apenas bailan y ni siquiera aplauden, pero solo te extraña si...
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