La incertidumbre, el espectáculo y la banalidad del mal
La rapidez con la que se suceden los acontecimientos políticos nos sumerge cada día más en un mar de incertidumbre. Es imposible procesar la cantidad de información a la misma velocidad con la que se recibe, y menos aún, gestionar las emociones que esta nos genera. La lógica y lo previsible se esfum...
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