Quiero creer y no me sale
Para desgracia para mí, yo no creo en dios, ni en casi nada. Recuerdo tomar la primera comunión, que fue casi la última, pensando el tremendo teatrillo que era aquello. Tengo nítido en la memoria también el tercer grado que me aplicó una tía mía para asegurarse de si tenía claro lo que significaba e...
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