Un señor encaramado
A veces la ciudad nos depara lo insólito. Otras, la mayoría, se convierte en verosímil y no hay mucho donde rascar; lo que vemos es lo que hay. Y lo que vemos, al menos en el centro de Madrid, son guiris. Guiris en bicicleta, en patinete o en chancletas. Guiris chequeando el jamonsito en el mercado,...
Redirecting to full article...