¿Sería tan amable de ponerse la camiseta?
Nada, eso. Que se ponga usted la camiseta, si no le supone un problema. Considérelo una cuestión de cortesía, formulada en términos estrictamente cívicos y sin ánimo de incomodarle, al ser usted, por otra parte, anatómicamente fornido. El caso es que sus pelillos de usted —mayormente los axilares—,...
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