Verano a las 4 a.m.
A veces me pasa como a Camarón y se me espesa tanto la noche que no consigo dormir. Las almohadas se vuelven insuficientes y el colchón se transforma en un monstruo tan aterrador que prefiero no describirlo; el color negruzco es tan denso como un hígado de pollo y lo puedo masticar, y lo mastico, cl...
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