Si la euforia durara para siempre
No fingíamos que no existiera el hambre, sino que nos daba sencillamente igual. Eso es lo mejor: vivir pegado al suelo, rozando con la tripa el asfalto, pero ignorándolo; así es como mejor se vive y se deja vivir en este orgulloso chiringuito al aire libre que debería ser y a veces es España. España...
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